Condiciones de negociación
Products
Herramientas
El oro superó los 4.570 dólares por onza el martes, repuntando desde niveles más bajos, aunque se mantuvo encaminado a registrar su mayor caída mensual en más de 17 años. El metal ha caído más de un 13% en marzo —su mayor desplome mensual desde octubre de 2008— y ahora cotiza casi un 19% por debajo de los máximos históricos alcanzados a finales de enero. Esta fuerte liquidación pone de manifiesto un cambio drástico en el sentimiento de los inversores: la escalada de la guerra en Oriente Medio ha avivado los temores de inflación y ha llevado a los mercados a anticipar una postura de política monetaria más restrictiva. Con Irán bloqueando de facto el estrecho de Ormuz, el conflicto ha impulsado los precios del petróleo al alza, reforzando las expectativas de una política más estricta. Los operadores han descartado por completo cualquier posibilidad de recortes de tipos en Estados Unidos en 2026 —un cambio notable frente a las previsiones anteriores a la guerra, que contemplaban dos recortes—, incluso mientras el presidente de la Fed, Jerome Powell, sostiene que las expectativas de inflación a largo plazo siguen ancladas. En este contexto, los inversores han acudido al dólar estadounidense como su refugio seguro preferido, ejerciendo una presión bajista sostenida sobre el oro.
