Condiciones de negociación
Products
Herramientas
Las acciones australianas retrocedieron ligeramente en las primeras operaciones del lunes, con el ASX 200 rondando los 8,797 puntos tras las sólidas ganancias de la semana pasada. El sentimiento se vio presionado por la debilidad de los futuros estadounidenses y el resurgimiento de las tensiones geopolíticas, después de los reportes sobre ataques aéreos entre EE. UU. e Irán y el cierre del Estrecho de Ormuz por parte de Teherán, lo que redujo el apetito por el riesgo. También predominó la cautela ante la publicación de datos económicos clave de China, el principal socio comercial de Australia, entre ellos el PIB del segundo trimestre y los indicadores de actividad de junio que se darán a conocer esta semana. En el plano interno, los inversores esperan las encuestas de confianza de julio para los hogares y las empresas, así como la actualización de las expectativas de inflación. El comportamiento por sectores fue mixto: los servicios tecnológicos, los industriales y la sanidad retrocedieron, con Northern Star (-2.5%), Coles (-2.0%), Evolution (-1.4%) y Origin (-2.7%) entre los valores con peor desempeño. En cambio, las mineras aportaron cierto apoyo, con BHP subiendo un 0.5% y Rio Tinto avanzando un 0.2%. Los valores financieros se mostraron ligeramente más firmes, ya que tres de los cuatro grandes bancos registraron alzas de entre el 0.1% y el 0.4%.
